× Inicio Agro Clima Hacienda Eventos Opinión Radio Agenda de Remates
La invernada y la escalada de precios
16.09.2021 | 07:20

Tras lo visto en la última semana, nace el interrogante: se trata del primer salto significativo de esta categoría en más de cuatro meses, desde que comenzó a implementarse el “cepo” a las exportaciones de carne bovina. Pero vale recordar además que el ternero suele estancarse hacia mediados de año, luego de la “zafra” que comienza en marzo.

Hacia cada fin de año, cuando la oferta comienza a escasear, los precios repuntan y este valor obtenido en el inicio de la semana podría marcar el inicio de este proceso.

Quietos

La situación de la hacienda para consumo, en tanto, es de estabilidad. En los últimos tres meses, los novillitos se han mantenido en un rango de entre 205 y 215 pesos por kilo vivo a cada semana y todavía no han podido perforar ese techo.

También es usual que en esta época del año los valores no tengan grandes variaciones y se aceleren hacia fin de año, cuando se encarecen los terneros y crece el consumo por las fiestas. Pero en un contexto altamente inflacionario, significa una pérdida de poder adquisitivo para el productor.

Así lo refleja el mercado ganadero de Rosario (Rosgan) en su último newsletter semanal. “Desde hace varios meses, los valores de la hacienda pierden contra la inflación. Sin embargo, este comportamiento no es ajeno a un mercado que usualmente tiende a autorregularse. Cada vez que encuentra en su principal demandante -el consumidor local- una mayor resistencia a la suba de precios, corrige naturalmente”, explica el Rosgan.

Es una tendencia que se repitió en al menos los últimos cuatro años: un primer semestre con valores retrasados, y una segunda etapa en que se recuperan. Este año, esto ya había comenzado a suceder incluso sin la intervención en el comercio exportador: desde marzo, el Índice General Mercado de Liniers (IGML) viene mostrando retrasos de entre tres y cinco puntos mensuales contra la variación general de precios medida por el Indec.

“En julio este retraso ya se ampliaba a 6,4 puntos, producto de las medidas ya conocidas. La pregunta que cabe entonces es a partir de cuándo el mercado comenzará a ajustar”, subraya el Rosgan.

Evolución

La foto de agosto parecería mostrar una buena noticia, porque el IGML mostró un alza del cuatro por ciento, por encima de una inflación que fue del 2,5%. Sin embargo, incide con fuerza que la categoría “vaca” subió 8,1 por ciento, tras haber caído 11 por ciento desde que comenzó el cepo exportador.

“Es decir, esta suba no es más que una recuperación parcial de lo perdido desde entonces. En el caso de las otras categorías destinadas al consumo, los incrementos registrados -en promedio- no superan el uno por ciento mensual”, aclara el Rosgan.

Sin embargo, no son todas malas noticias: si estos valores se analizan en términos relativos históricos, son buenos. Lo que sucede es que como la invernada se apreció como refugio de valor, la relación ternero/gordo se fortaleció más allá de los fundamentos propios del mercado.

“Esto ha llevado a los engordadores a trabajar con una ecuación de compra venta muy desfavorable que, sumado a la fuerte suba del grano, derivó en una importante caída en el nivel de actividad de los feedlots, acrecentada este año por una menor disponibilidad real de terneros y terneras (650 mil cabezas menos”, prosigue el Rosgan.

Y cierra: “Con un consumo aún muy debilitado, el valor del gordo encuentra una importante resistencia para corregir esta relación. Sin embargo, en los próximos meses, momento en el que estacionalmente el consumo tiende a afirmarse, este menor volumen de hacienda que hoy se encuentra en engorde, con o sin cepo, sin dudas jugará un rol clave en la corrección de valores hacia fin de año”.

Agrovoz