× Inicio Agro Clima Hacienda Eventos Opinión Radio Agenda de Remates
Claves para encarar una pastura en el sudoeste
29.03.2024 | 08:28

Con una ventana de siembra todavía de poco más de un mes para lograr una pastura en el sudoeste -hoy todavía la limitante es la falta de agua y no el almanaque-, el ingeniero Santiago Arditti, asesor del grupo Guasch Semillas, dejó una serie de recomendaciones para tener éxito en la siembra de praderas o en sus rejuvenecimientos.

En el comienzo de la charla en Mañanas de Campo, el ingeniero empezó por el principio: por la disponibilidad de semilla, porque si no  hay semilla no hay pastura. Y pintó un escenario con luces y sombras.

Primero el vaso medio lleno: “Mejoramos mucho con respecto al año pasado, porque en la zona donde nosotros hacemos principalmente gramíneas, que fueron las que nos faltaron en la campaña anterior, anduvimos muy bien con la cosecha. Así que tenemos toda la paleta disponible. Y lo que hacemos acá cerca de Bahía, que es en la zona de riego, estamos terminando la cosecha principalmente de alfalfa con muy buenos resultados”, explicó.

Ahora el vaso medio vacío: “Sí están faltando algunas gramíneas que se hacen acá en la zona, como por ejemplo pasto llorón. Encima, con esta situación que estamos atravesando de falta de agua, es una de las especies más requeridas en estos momentos”.

Luego de esa introducción referida a la disponibilidad de semilla, la charla pasó al lote de cualquier productor del sudoeste que esté interesado en hacer una pastura.

 

¿Qué pasturas recomendarías hoy para un campo de la zona?

- La recomendación es no complicarnos la vida con sumar muchas especies e ir a mezclas polifíticas pero sencillas, de no más de tres especies para tratar de eficientizar el aprovechamiento y entrar justo en el momento óptimo de cada una de ellas.

 

Podés dar ejemplos de mezclas apropiadas.

- En los campos de la zona donde hay, por ejemplo, bajos con agropiro, lo que estamos haciendo es siempre buscar la interacción de una leguminosa con una gramínea. En el caso del agropiro, estamos tratando de meter melilotus albus, o vicias, que se da muy bien.

En el caso de potreros de llorones, que están un poco venidos a menos ya por la cantidad de daños que tienen, buscamos resembrarlos, y en esa pasada también meter alguna leguminosa, como puede ser vicia.

Si el campo es un poco mejor o el lote también tiene alguna condición superior, buscamos incluir algún lotus para mejorar la calidad de esa dieta final. Y si nos vamos a potreros de mayor capacidad o mayor producción, ahí ya metemos festucas con cebadilla, pasto ovillo y en lo posible alguna alfalfa.

Son las mezclas tradicionales y sencillas, pero que en esta zona dan resultados y podemos lograr producciones de materia seca en cantidad y en calidad.

 

Si algún productor analiza regar unas pocas hectáreas para asegurarse cierta producción y paliar en parte una crisis de falta de lluvia como la actual, ¿qué tipo de exigencias debe superar en cuanto a la calidad del agua?

- En caso de poder disponer de cualquier superficie para riego, la alfalfa es una muy buena alternativa, más que nada por la diversidad de destinos que se le pueden dar: producción de algún tipo de forraje, pastoreo directo, producción de semillas, mejoramiento de lotes por la incorporación que tiene la fijación biológica de nitrógeno que ya tiene, mejoramiento de estructura. Por algo le dicen a la reina las forrajeras. Y no es muy demandante en cuanto a calidad de aguas, ni edáficas. Es una especie que te asombra lo rústica que es.

Donde haya posibilidades en nuestra zona de regar un poco, yo creo que es una de las alternativas más tentadoras por los niveles de producción que tiene. Hoy existen variedades con poca latencia invernal, resistentes a plagas y enfermedades, se le ha incorporado mucha tecnología a esta especie, que eso hace que vaya explorando zonas donde antes era impensado tener alfalfas.

 

¿Cuál es la fecha de tope para encarar una pastura en la zona?

- El límite es abril, más que nada para que cuando empiecen los fríos fuertes tengamos ya una planta establecida, sobre todo en su sistema radicular, para que le dé tolerancia a las primeras heladas. Siempre y cuando vengamos de un lote ya destinado y pensado que va a ir a pastura, más que nada para que esté libre de malezas y que esté barbechado para guardar humedad. Hoy en día eso es un lujo que no tenemos, pero uno siempre confía que en algún momento va a llover y así poder juntar esos milímetros que necesitamos para lograr una buena implantación.

En estos días lo que estuve viendo son perfiles totalmente secos, limpios, lotes que van a ir a pastura, pero por ahora la decisión fue pausar la siembra y esperar alguna lluvia medio importante y ahí recién salir a sembrar.

 

Si tengo un llorón, un agropiro o una pastura demasiado utilizada, ¿cuáles serían las recomendaciones para una resiembra o para incorporar alguna especie que pueda rejuvenecer esa pastura?

- En esos lotes, lo que primero tenemos que hacer es saber el stand de plantas con el que contamos, evaluar si se justifica hacer una resiembra para que el lote se vuelva productivo. Si el stand de plantas es muy bajo, por ahí conviene romper la pastura y rehacerla.

En el caso de que se quiera mejorar, si estamos hablando por ejemplo de un lote de llorón, iría con un rejuvenecimiento, agregaría algunos kilos de llorón para recuperar el stand de plantas deseado y aprovecharía para meter una leguminosa para mejorar la calidad y que nos incorpore nitrógeno, que después lo va a usar la gramínea -en este caso el llorón-.

Y también obviamente para aprovechar la pasada incorporaría algún fertilizante, que en este caso lo vamos a usar como arrancador. Lo ideal sería una mezcla de fósforo y nitrógeno y un fosfato diamónico. Los precios están muy elevados, pero hablamos de una pastura que va a durar varios años y el fertilizante nos permite tener una buena implantación.

 

¿Qué nos podrías decir en cuanto a densidades de siembra, método de siembra y otros manejos a la hora de encarar un potrero?

- La sembradora tiene que estar en perfectas condiciones. No quiero decir esto que sea nueva, pero sí tiene que estar con un mantenimiento óptimo y en muy buen estado, más que nada hablando de todos los mecanismos del tren de siembra. Porque es muy importante, independientemente del sistema que sea la máquina, que todo funcione y que tenga el menor desgaste posible.

Por ejemplo, los dobles discos que van a abrir el surco donde vamos a depositar la semilla. El sistema de pisado de semilla tiene que ser bueno para que quede en contacto con el suelo. Una práctica que se está usando mucho con muy buenos resultados es la siembra de pasturas a surco abierto, para esto se le saca el tapa surco -es medio engorroso-, y logramos muchos mejores porcentajes de emergencia.

Me parece que el tipo de siembra, y más que nada hoy en día por las condiciones que tenemos, tiene que ser en directa. Más que nada para tratar de cubrir el entresurco lo más rápido posible, que no se nos enmalece el lote y tratar de tener la menor evapotranspiración posible para cuidar la humedad que tengamos en el suelo.

En cuanto a densidades o dosis, creo que lo correcto es hablar de número de plantas o plántulas logradas. Por ejemplo, una alfalfa tenemos que apuntar a lograr unas 320.000 plantas para que en el segundo año nos queden 280.000 o 290.000. Con eso vamos a tener un muy buen lote de alfalfa.

Para simplificar y hablar en kilos, que por ahí es lo que busca el productor, por ejemplo una mezcla de una pastura típica de la zona que va a estar compuesta por festuca, alfalfa y cebadilla, por ejemplo, vamos a usar 10 o 12 kilos de alfalfa, 6 kilos de festuca y unos 4 o 5 kilos de pasto ovillo o cebadilla.

 

¿Es recomendable poner un cultivo que acompañe, como avena, cebada o centeno?

- En caso de usarlo, lo usaría en muy baja densidad para no generar una competencia por humedad y nutrientes con las especies de la pastura, que son realmente las que nosotros queremos implantar. Creo que sí tiene un buen efecto, más que nada, de hacer reparo. Pero no debemos pasarnos con la densidad de la compañía para no generar una competencia. Yo he usado unos 10 o 15 kilos como máximo, por ejemplo, de avena, obteniendo buenos resultados. No me iría más arriba de esa cantidad.

Juan Berretta

Para Infosudoeste