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Sequía y ganadería: "esperar" la peor de las decisiones
10.04.2024 | 06:39

Pasó el verano, entramos al otoño y las lluvias siguen siendo en el sudoeste bonaerense ese inalcanzable objeto de deseo. Siempre que paró llovió, así que al productor ganadero de esta región, tan acostumbrado a capear los temporales productivos generados por la falta de precipitaciones, no le queda otra que esperar por la llegada del agua. Pero en el mientras tanto, ya tiene que empezar a hacer los deberes con su rodeo. En esta situación, la única medida que no se puede tomar es esperar.

Para intentar echar luz sobre qué hacer y qué decisiones ir afrontando en los rodeos, en Mañanas de Campo se dio un rico mano a mano con los médicos veterinarios Claudio Vuano y Martín Linares. “Si bien estamos con el otoño recién empezado, las lluvias todavía no llegan y es cuando hay que tomar decisiones, hay que anticiparse”, avisa Claudio para iniciar la charla.

“En los rodeos de cría es fundamental, a 30 días de haber sacado los toros, empezar a hacer el diagnóstico para saber qué animal está preñado y cual no, y si se puede diferenciar, porque lo permite, cabeza, cuerpo y cola, como para poder a partir de ahí tomar decisiones de qué hacer con cada uno de esos lotes”, explica.

“Porque a medida que va avanzando el año, si esto continúa así, que esperemos que no, habrá que ir decidiendo qué sacar. Sin dudas, los más difíciles son los lotes que hay que sacar primero, que son los de la vaca cola, ya que serán los que se nos van a poner más duros de preñar en la primavera”, agrega.

 

El productor que hace vaquillonas -no necesariamente de 15 meses-, y que ya empezaron a parir, pensando en que hay que volver a preñarla, ¿qué tendría que hacer de acá en adelante?

- Martín: Una de las herramientas es el destete, pero el campo también tiene que estar preparado para tomar esa decisión. Y es una categoría complicada. Aunque tenés tiempo para, de última, entre en servicio en la primavera. Entonces vas a tener un ternero con un tamaño mucho más fácil para destetar, y que entre el animal con un servicio sin tener el ternero al pie, que es mucho más fácil de preñar.

 

En definitiva, empieza el momento de las decisiones que a veces son difíciles, como definir qué categoría dejo. ¿La vaca? ¿La vaquillona? ¿Las terneras? ¿Cuál sería la recomendación?

- Claudio: Cada unidad agropecuaria es un mundo y cada sistema se adapta mejor a una cosa u otra. Pero hay categorías sin duda que son más sensibles: la vaquillona cuando va a su segundo servicio es extremadamente sensible. Si el establecimiento es el clásico que sirve su vaquillona en junio o julio, que está empezando a parir ahora y que va a entrar a su segundo servicio en primavera, como decía Martín, al destetarla en septiembre con un ternero liviano, seguramente de un invierno malo como va a ser este, por más que nosotros la veamos en un estado corporal bastante malo tenemos grandes posibilidades de preñarla porque va a entrar destetada.

Ahora, vaquillonas de servicio de primavera, que en este momento están en una gestación de cuatro o cinco meses, van a parir en agosto o septiembre y son muy complicadas de preñar porque son las que más demandan.

Y la otra que se junta con esa categoría es la vaca de muy poco diente o la que ya es vaca CUT, que cría su último ternero, esa es otra muy sensible y que cuando empieza a apretar el tema nutricional es la que más recomendaríamos nosotros sacar.

En cuanto a la vaquillona de primer servicio, si bien son las que a uno más le cuesta sacar porque son la vedette del campo, son las más duras de preñar. Entonces, dentro de lo posible la idea no sería sacarlas, pero sí darles un trato diferencial, que no estén dentro del rodeo con todas las vacas, sino tratar de que vayan al forraje o lo que tengamos para suplementar. Son las que demandan más calidad y las que nos van a salir un poco más caras de volver a preñar.

 

Por lo que han visto, ¿cómo vienen los resultados de ecografías y tactos?

- Martín: En general estamos viendo lotes con muy buenos resultados, dentro de lo normal diría. Pensábamos que iba a estar peor. Por supuesto tenemos algunos extremos, resultados muy malos.

Lo que sí hemos visto que los lotes se fueron corriendo de cabeza a cuerpo. Por lo menos los tactos que estamos haciendo ahora no están tan encabezados como otros años. O sea, justamente una de las decisiones que uno puede llegar a tener con un diagnóstico precoz de gestación es ver qué hacer con esas vacas que están preñadas cola, que sería otra categoría a sacar.

 

¿Hacia dónde está estacionado el servicio y cuál es el grueso de la parición en el sudoeste en general?

- Martín: El servicio tendría que ser noviembre – octubre – noviembre - diciembre, porque ya en enero por el calor no se te preña nada. Así que lo recomendable, el mejor momento, sería octubre y noviembre.

 

En un año como este, muy complicado de pasto, al momento de encarar el servicio de invierno para los que hacen vaquillonas o para los tienen rodeos de invierno, ¿se recomienda ir a un servicio natural o es cuando hay que usar toda la tecnología?

- Martín: La realidad es que usando la biotecnología, en este caso la inseminación artificial, podés aprovechar además de encabezar el servicio, meterle genética, no perder el tiempo. Por supuesto hay que ver los bolsillos de cada productor, pero es un buen momento como para tomar esa decisión. Así, vas a tener un servicio de animales que normalmente no van a tener ternero al pie, entonces con muy poca suplementación o nada, porque no tiene restricciones, vas a tener muy buenos resultados de preñez. Salvo que estén en muy malas condiciones.

- Claudio: Es más fácil que una vaca se preñe cuando vos le das una estimulación hormonal que cuando el servicio es natural. Ese pequeño envión, cuando están justas, pensemos en la mayoría de los lotes que están llegando en un estado corporal un poco menor al que normalmente llegan, hablando del servicio de invierno, que es el que más cerca tenemos, cuando uno usa las biotecnologías y el envión ese hormonal, normalmente logras mayores porcentajes de preñez.

 

Supongamos que tenemos la suerte de lograr una buena preñez, se viene el invierno, imaginemos un parto allá por agosto, qué pasa con la restricción. ¿Hasta cuándo, cuál sería la medida del estado corporal?

- Claudio: Si lo vemos como algo netamente matemático, que no lo es, puede restringirse hasta el día que parió, y de ahí en adelante tendría que comer excelente. Ahora, ¿vamos a tener comida excelente? Lo más probable es que no. Entonces hay que tener mucho cuidado hasta cuándo restrinjo. Se puede restringir mientras el estado corporal no sea -si hablamos de una tabla del uno al cinco-, mucho menos de dos y medio. Y tratemos de restringirlo lo más cercano al parto, de ahí en más, dar la mejor comida posible, que básicamente tiene que ser energética.

Cuando hablamos de qué comida damos cuando se acaba la restricción, tiene que ser una dieta principalmente tenga energía y la energía la tiene el grano, el  balanceado. Obviamente que necesita proteína también, pero las vacas se preñan con energía.

Pero si las dejamos deprimirse demasiado, por más que no tengan ternero al pie, después sacarlas de ese estado tan profundo es complicado. Porque la vaca pare, entra en el anestro fisiológico, que debe durar alrededor de 45 o 50 días en una vaca normal, pero si se hace tan profundo ese estado, sacarlas de ahí nos lleva cuatro o cinco meses. Entonces si paren en agosto, ya nos vamos a un momento del año donde nos vuelve a agarrar la estación dura, que vuelve a ser el verano y no las podemos preñar.

 

Entonces tenemos que volver al arranque de la charla. Vivimos una situación difícil, pero lo que no podemos hacer es quedarnos de brazos cruzados y esperar.

- Claudio: Son los años que nos tienen que tener más activos, por más que se te vayan las ganas, que esté desganado, que veas todo feo, que no te gusta ir al campo. La realidad es que cuanto más te quedas en la toma de decisiones es cuando las consecuencias son más severas.

En esta zona del sudoeste es una situación comparable a lo vivido en 2008 y 2009, pero en esos años la vaca no tenía el valor de ahora. Hoy te podés defender un poco más y decir “guardo las categorías que me van a salir más baratas dentro del campo para mantener”.

- Martín: Es el momento como para tomar decisiones y hacer realmente los trabajos de diagnóstico de preñez y de boqueo para saber qué es lo que cada uno tiene. Y también tratar de separar ese cabeza, cuerpo, cola. Porque es un momento para definir si me quedo con todo lo que está preñado cabeza, y libero el campo de vacas con garantía de preñez, pero una preñez que a mí no me sirve y capaz otro productor puede comprarla porque le puede llevar a servir.

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