× Inicio Agro Clima Hacienda Eventos Opinión Radio Agenda de Remates
De oportunidades perdidas
14.04.2024 | 09:47

“No sos vos, soy yo” es una frase que podría caernos perfectamente a los Argentinos a la hora de entender que el gran problema que tenemos, somos nosotros mismos. Causales de todos y de cada uno de nuestros males, atormentados por una sucesión de gobiernos que se empecinaron en hacer todo más difícil, todo más oscuro, cientos de vericuetos donde siempre “un vuelto” se caía a la pasada. Por eso, comenzar a “tirar de la punta del hilo”, nos pone una y otra vez en un “enriedo”, porque justamente todos aquellos que se dedicaron a que la cosa no funcione, harán lo imposible para que no lo haga.

El ejemplo de lo ocurrido con el laboratorio Biogénesis, nos “pinta” de cuerpo entero, pero que quede claro, aquí el único que no tiene la culpa de todo lo ocurrido, es el propio Laboratorio, solo decir que tuvo la oportunidad cuando “el río sonaba” de retroceder en sus pasos, sin embargo no quiso resignar absolutamente nada y hoy se encuentra en el escenario de quedar tal vez, hasta en desventaja ante la nueva situación de vacunas, cepas y otras yerbas.

La historia de la Aftosa hace muchos años se viene rediscutiendo en la Argentina: “gato que se quemó con leche llora” dice el viejo refrán, pero la primera verdad por decir, es que fueron los propios productores através de un contrabando de haciendas, de reintroducir la enfermedad al país. Después lo ya sabido, el gobierno escondió el brote, el Senasa fue cómplice y el trabajo conjunto entre estado y privados, permitió a partir de una campaña minuciosa, llegar a la situación actual que hace rato debió reveerse, por carecer de sentido poseer una zona tan extensa con vacunación, por vacunar animales adultos a discreción, por enviar animales a faena recientemente vacunados, etc, etc, etc. Todos, con la “comodidad” de vacunar y el productor, pagando ahora sí, sus propios platos rotos, pero por demás.

El laboratorio monopólico por ser el único autorizado con una vacuna de cuatro cepas, las fundaciones, rurales y vacunadores cómodos con un ingreso fijo y sin discusiones, Senasa con sus limitaciones políticas, entidades atendiendo de los dos lados del mostrador y así años y años, de un gasto indiscriminado, por no salir de la comodidad asumida.

Habrá muchos interrogantes, pero lo cierto, es que lo más importante –lo inmunológico- fue quedando en segundo plano, mientras el resto del continente avanza hacia una libertad vacunal, aquí, seguíamos aferrados a nuestras propias culpas. Habrá habido connivencia? Era necesario llegar a la desprolijidad del último lunes de parte del gobierno? Será el inicio de un ejemplo para que muchas empresas, entidades, organismos, tengan la oportunidad de rever sus gastos, sus ingresos, sus costos y no necesiten llegar a la situación de que un gobierno enamorado de los cierres y cambios bruscos, termine haciendo lo mismo con muchos que abusan de sellados, porcentajes de cobro, comisiones, gastos en documentación, etc, etc después se arrepientan?

Vivimos un tiempo de cambio y de “formas” a las cuales no estamos acostumbrados, equivocadas o no, en el fondo terminamos estando “más de acuerdo” que en desacuerdo, porque en todas, se termina viendo un abuso, esta verdadera obscena costumbre, de que todo salga del mismo bolsillo, basta con ver lo que paga un productor para llevar sus granos a puerto o los invito a ver los porcentajes que figuran en una liquidación de haciendas o en un DTE, donde se asoma abusivamente descuentos y porcentajes que en este contexto de “No hay plata”, parecen estar totalmente fuera de foco.

Cuidado, la oportunidad perdida sería no recoger el guante y comenzar a bajar gastos, costos, comisiones y cuestiones que mañana tranquilamente, podrían hacer ruido y llegar a oídos de un gobierno que no va a dudar en borrar de un plumazo, al organismo que haya que borrar.

No sos vos, claramente somos todos nosotros, los que alguna vez tendremos que entender –como la aftosa y todo lo que rodea su mantenimiento- que hay ciertas cuestiones, que no son para siempre.

Cuidado, la vacuna antiaftosa puede representar una suerte de "zorro colgado en el gallinero"

Carlos Bodanza         

Para Mañanas de Campo