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Trigo y maíz, con y sin futuro con retenciones mediante
09.10.2018 | 06:45

 “Hay que pasar el primer semestre de 2019”, repitió el licenciado Enrique Erize para sintetizar qué le deparará esta campaña al productor argentino. Invitado por Monsanto y El Agropecuario, el presidente de Nóvitas, analizó las perspectivas de los mercados granarios ante una gran concurrencia que colmó el salón del Hotel Elegance. 

Y luego, en una charla con LA VOZ DEL PUEBLO, profundizó algunas de sus ideas y opiniones. La disputa comercial entre Estados Unidos y China, el regreso de las retenciones, la devaluación en Argentina y en Brasil, el clima… Pasen y lean.

 

- ¿Cómo definís el momento que atraviesa el productor argentino?

- Como muy complicado. Cuando uno mira el escenario internacional se han ido sumando elementos negativos para los intereses de los productores argentinos. Empezamos con la sequía, después la guerra comercial entre Estados Unidos y China, más tarde la suba del dólar, el incremento de las tasas en el mundo, la crisis cambiaria acá y después una cosecha récord norteamericana… Peor no podemos estar. 

- Pero la devaluación le mejoró la ecuación al productor. 

- El tipo de cambio de alguna manera lo ha ayudado. Aunque hay muchos insumos dolarizados, la realidad es que la ecuación no es tan mala como lo es para el asalariado común. Y si bien lo números se le achicaron, si el año productivamente viene bien, el productor argentino se a acomodar. 

“Era para pincel fino y usaron la brocha gorda. Las autoridades del ministerio lo que hicieron está mal, muestra que no hubo ninguna sensibilidad para ver qué convenía, no solamente para el productor sino para el país”

- ¿La disputa entre Estados Unidos y China no es una oportunidad para la soja argentina? 

- El conflicto entre China y Estados Unidos impone un arancel a la soja americana por parte de los chinos, con lo cual la soja argentina tiene una ventaja. Pero todo el contexto se puso muy complicado, porque si Trump gana las elecciones en noviembre no va a aflojar en su disputa con China, y yo tengo la plena seguridad de que los chinos tampoco van a aflojar. El gobierno chino ya dijo que va a importar menos soja. Y ese es un golpe duro para el mercado. 

- ¿Cuánto menos se estima que China comprará? 

- China iba camino a importar 100 millones de toneladas y se dice que en 2019 importará 83 millones. Yo creo que un año lo pueden hacer, pero no dos. Por eso entiendo que tenemos por delante un ciclo 18/19 extremadamente complicado. 

- En ese escenario puede esperarse entonces que caiga el precio de la soja entonces. 

- Si China no compra al mercado le falta una pata importantísima de la demanda. Y además Brasil está en otro canal, porque los brasileños, que no están dolarizados, la devaluación del real frente al dólar hace que la soja haya subido en reales -como subió acá en pesos- y ellos están chochos: van a sembrar área record de soja. Y en la Argentina las últimas medidas del Gobierno van a generar un aumento de área de soja también. 

- ¿Qué análisis haces de esas medidas, del regreso de las retenciones? 

- Fueron un error. Más allá de que, obviamente no estoy de acuerdo con las retenciones, el 10% que le subieron al trigo, el mercado daba para bancárselo, pero ese 10% al maíz lo mató. Es el 50% del margen. Con lo cual Argentina iba en camino a un aumento de área de maíz y a una baja de la de soja, que era lo más apropiado para el año 2019, y el Gobierno va a lograr que ocurra lo contrario: caída en la superficie de maíz y aumento en la de soja. 

- ¿Planteás que tendrían que haber analizado lo que estaba ocurriendo con cada cultivo en lugar de tomar una medida general?

- Yo creo que se equivocaron. Era para pincel fino y usaron la brocha gorda. Las autoridades del ministerio lo que hicieron está mal, muestra que no hubo ninguna sensibilidad para ver qué convenía, no solamente para el productor sino para el país. Aumentar el área maicera también era lo más conveniente para Argentina, no sólo para mejorar la rotación, sino también por todo lo que ello significa en materia de derrame de divisas en el interior. Equiparar el negocio del maíz ante la inigualable competitividad de la soja en Argentina (por los costos involucrados en las respectivas inversiones y el “efecto fletes por hectárea” en regiones alejadas de los puertos) era el camino correcto… 

También fue un error la desaparición del diferencial arancelario a favor de la exportación de harinas/aceites. La presencia en nuestras pampas de la industria aceitera más eficiente y competitiva del mundo ha jugado a favor de los intereses de los productores y del país. Era una de las pocas “políticas activas” que teníamos y que todos nuestros competidores y clientes tienen y mantienen para la protección de sus industrias. 

- ¿Cuál es la recomendación para el productor?

- Tiene que aguantar. Hay que llegar hasta el fin del primer semestre del año que viene. También hay que decir que por precio el trigo va a andar bien y el maíz también. La soja va a ser el mayor desafío. Si la cosecha es buena los precios se podrán bancar. 

- ¿Cuáles son las perspectivas para el trigo? 

- Yo creo que va a ser un año bueno para trigo. Estos precios que estamos viendo hoy puede ser que en plena cosecha se caigan porque hay mucho trigo vendido, entonces el que tenga necesidad de vender en diciembre y no haya hecho nada, probablemente tenga un disgusto. Pero a partir de abril o mayo aparece Brasil y el precio volverá a subir. El maíz también tiene un año interesante por delante, porque los stocks mundiales son los más bajos de la historia, ese es un dato que no es menor. Por eso yo hubiera apostado al maíz en Argentina. Y la soja va a ser la más complicada. Si la cosecha en Brasil viene bien… Pero mirando 10 meses adelante se presenta otra historia, porque es probable que en abril Estados Unidos siembre más maíz y menos soja y ahí empecemos nuevamente la resurrección de los precios de la soja. 

- ¿Y qué se puede esperar del clima?

- Si es verdad que estamos yendo a un año Niño moderado o Niño débil podría ser positivo para nosotros. Porque eso es lluvia por encima de lo normal en la pampa húmeda y sur de Brasil, pero puede ser que le toque algo de sequía a la zona norte brasileño, a la región conocida como el Cerrado, que es donde se produce el 70% de la soja. Por ahí les toca la seca a ellos y produzcan menos soja en su zona más importante. Eso sería positivo para Argentina.    

La Voz del Pueblo

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