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Aportes sin resultados para los caminos rurales
20.12.2018 | 07:24

En el presente año 2018 los empresarios agropecuarios bonaerenses aportaron más de 4700 millones de pesos que deberían destinarse al mantenimiento de los caminos rurales. Se trata de una cifra equivalente a unos 40.000 pesos por kilómetro de tierra presente en la provincia gobernada por María Eugenia Vidal.

Tal estimación fue realizada por un trabajo de Carbap en base a los fondos recaudados por municipios en concepto de tasas viales y guías, además de la transferencia realizada por el gobierno provincial a las comunas en el marco de lo dispuesto por la Ley 13.010.

El informe de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) señala que, “salvo muy pocas excepciones, esos fondos se terminan derivando a gastos generales en lo municipios y no a prestar el servicio del mantenimiento de la red vial como debería ser”.

“Otro punto para mencionar del abuso de muchos municipios es que dentro de la tasa vial, o bajo el concepto de tasa, han ido incorporando cargos (seguridad, cultura, salud, alumbrado, etcétera) por supuestos servicios, que desde ya no prestan y son meramente recaudatorios y en muchos casos su valor supera el de la misma tasa vial. Y para algunas actividades intensivas, este tipo de tasas, llegan a volverlas inviables”, añade.

El mantenimiento de los caminos rurales esta a cargo de los municipios. Para el financiamiento de la conservación de los mismos se abona lo que se denomina una tasa vial, en la cual cada municipio determina su valor, al igual que en lo que respecta a las guías ganaderas. Además el gobierno bonaerense envía el 12% de lo recaudado en concepto de Inmobiliario Rural (Ley Nº 13.010), el cual regresa a los municipios como un fondo compensador para el mantenimiento de la porción de los caminos rurales que son provinciales.

“Como cada municipio es autónomo, las dispersiones del valor de la tasa vial oscilan dentro de la provincia, existiendo municipios que cobran hasta 10 veces más que otros”, señala el informe.

En algunos partidos bonaerenses –como Tandil, Benito Juárez o Coronel Suárez– se creó un mecanismo institucional por medio del cual la mayor parte de los fondos recaudados en concepto de tasa vial se destinan a mantener y mejorar la red vial rural de los municipios.

“La provincia de Buenos Aires tiene mas de 120.000 kilómetros de caminos rurales de tierra, por el cual transitan anualmente más de 45 millones de toneladas de granos, 2500 millones de litros de leche y más de nueve millones de cabezas de ganado entre lo que va a faena y movimiento de la invernada, de ahí lo importante de los caminos rurales para la producción agropecuaria. Pero no todo es producción: hay familias que dependen de los mismos, ya que viven en áreas rurales y los necesitan llevar sus hijos a la escuela o para su normal estilo de vida”, explica el informe de Carbap.

En su origen, lo que motivó la creación del tributo de guías de hacienda fue el atender el “cuidado de las calles y caminos vecinales” que se deterioraban con el paso de las “tropas y tropillas” que provocaban su “pisoteo” y obligaban a “rastrear” los caminos para emparejarlos, alisarlos para su uso vehicular. Por eso se percibía un gravamen “por cabeza”, para que su monto total resultara de la cantidad de hacienda en tránsito y fuera “directamente proporcional al deterioro” que el paso de los animales provocaría. Era pues, una especie de “permiso de transitar con animales” que intentaba solventar aunque fuera parcialmente, el “costo de mantenimiento” de los caminos, realizado bajo el consiguiente “servicio municipal”. Por lo tanto al crearse la tasa vial, y dejar de moverse animales a través de arreos, la tasa de guías y señales debería de haber desaparecido, pero lejos de eso, lo que terminó sucediendo fue que se derivaron esos recursos a otros gastos municipales que nada tienen que ver con el mantenimiento de los caminos.

“Si bien el registro de la propiedad de los animales vacunos es potestad de la provincia, a los municipios les fue cedido, por el Código Rural, la expedición de los certificados o autorizaciones (guías) que necesitan los productores para cumplir con las leyes vigentes y el Estado tenga un control de lo movimientos, por lo que la tasa de marcas y señales debería tener el mismo valor monetario en todos los municipios, ya que se trata del mismo servicio, aunque si analizamos dichos valores, se observa que hay municipios que cobran hasta 120 pesos por cabeza y otros menos de la mitad”, indica el documento de Carbap.

Fuente: Valor Soja