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El secreto de la resistencia
23.12.2018 | 09:20

Vos te das cuenta que llegaste hasta acá? Sos consciente de que a pesar de todo lo ocurrido este año seguís encima de la línea de flotación? Yo quiero felicitarte, a vos, a el, a ellos y a todos ustedes, no hay dudas, ser chacarero es para elegidos, sino no estarías acá.

Pensalo por un segundo, imagínate cuántos tipos pueden sobrevivir a tanta angustia. Si, está bien, dejalos, toda la vida te van a tildar de llorón, un poco porque “algo hay”, pero mucho, muchísimo porque en realidad, no tienen la más mínima idea de lo que se trata esto de producir en la Argentina.

Hace pocos días, escuché de un amigo, una frase que el mismo bautizó hace muchos años, allá por la crisis del trigo, cuando te cerraron el mercado: “estoy orgulloso de ser productor agropecuario”, claro que si mi amigo, seas hombre o mujer –y este es el término más inclusivo que yo encuentro- hay que tener unas pelotas así de grande, para ser productor en este país. Y vamos a explicarles a esta gente que te tilda de llorón algunas cosas que no sabe, por cultura, por ignorancia y porque hubo un montón de fracasados revanchistas, que además de destruir el país, se dedicaron diez años a denigrarte.

Cualquier negocio funciona con una estructura, podes vender más, podes vender menos, es cierto a veces puede haber más mercado en el mundo y otras no tanto, pero la primera variable prácticamente nadie la tiene: la de depender en gran parte del factor más alterado del planeta de los últimos tiempos, del clima estamos hablando. Esa es la primera variable, que vos no tenes y que nosotros sufrimos, no es culpa de nadie, pero está ahí y lógicamente es lo primero que nos separa del común de los fabricantes.

En segundo lugar pongo a las políticas de estado, porque vos que vendes autos, que fabricas ropa, que sos constructor o que sos médico y si me apuras, hasta siendo docente o lo que quieras ser: salvo que seas un empleado directo - y en todo caso eso lo podes elegir en qué proporción-, nunca el estado le pone un tope a tus productos. Por aquí, durante los últimos diez años nos dijeron cuánto tenía que valer el trigo, cuánto la carne, cuánto la leche y hasta pedíamos un permiso para venderlos y ni bien asomamos la cabeza porque el trigo empezó a competir en el mundo, o la carne encontró vuelo de exportación, rápidamente el estado, utilizó retenciones porque infiere, que vos vas a ganar mucha plata y entonces, con tus inversiones, con tu riesgo, resulta que tenes que repartir ganes o no, porque lo importante es que el resto pueda vivir y comer dignamente, con tu esfuerzo.

Por el resto, pagamos todos los impuestos que existan sobre la faz de la tierra, se nos exige estar en blanco en todo cuando todos sabemos que cualquier otro fabricante pocas veces se los persigue, convivimos y sufrimos los desbarajustes de la economía igual o más que cualquier otro y tenemos una marca registrada, que pocos tienen más allá del turismo, del tango o la pelota: nuestros alimentos, son reconocidos en el mundo, algo que se valora más afuera, que por estos pagos.

Para terminar y volver a felicitarte por haber llegado hasta acá, les vamos a contar al resto el verdadero secreto para esta supervivencia imposible, para esta resistencia infinita, para este dar siempre para que te saquen mucho, para explicarte que la misma fortaleza que nos mueve, es la mayor de nuestras debilidades: nos enorgullece lo que hacemos, nos encanta lo que hacemos y no podríamos hacer otra cosa porque forma parte de nosotros mismos. Por eso, por todo eso, llegamos hasta acá y te guste o no, sentimos y sabemos que somos el orgullo nacional. Para vos, para el y para todos nosotros, se acaba este 2018, pero lo que no se acaba jamás, es esta gran pasión.

(*) Foto Ing Gustavo Almassio

Carlos Bodanza                                                                                           

Para Mañanas de Campo