× Inicio Agro Clima Hacienda Eventos Opinión Radio Agenda de Remates
Trigo, sin políticas de estado
06.02.2019 | 06:50

(*) Por Ing. Leandro Pierbattisti

Este año los productores invirtieron y en este juego donde no se aceptan condiciones cámara, no se reconoce el dinero que debería ganar el productor.

Estuve visitando algunos establecimientos de uno de los molinos más importantes de Argentina junto a una delegación extranjera, y estuve discutiendo con la persona encargada de la exportación, entre otros temas, sobre las retenciones al trigo.

Todos los temas giran en torno a qué tipo de calidad quiere ofrecer Argentina.

Una semana después de que discutía este tema, apareció el Ministro de Agricultura de Rusia diciendo que su país está encarando un trabajo muy serio sobre el mejoramiento de la calidad de exportación, con una política de Estado muy fuerte.

Rusia es el primer exportador de trigo del mundo, tal es así que en el primer semestre de la campaña 2018/19, 1 de 3 cada toneladas que se intercambiaron en el mundo salió de este país. De 28/29 toneladas que se esperaba que exporte este año, se van a exportar 36, contra 40 que exportó el año pasado.

Con esto quiero decir que hay verdaderamente una voluntad de la cadena y el sector privado para que Rusia sea, no solo un exportador de trigo, sino también, un exportador de trigo de calidad.

En Argentina se paga la calidad del trigo cámara hasta 30% de gluten. En nuestro país tenemos segregación. Ahora, de ahí que la segregación no responda un branding comercial, es otra cosa. Es decir, en Argentina se paga el trigo cámara, y cada dos puntos de gluten que vas sumando la industria local lo va pagando. Después discutimos cual es la prima que hay que pagar.

En los mercados internacionales sucede algo similar, pero lo que se paga generalmente es la proteína. Sí se paga el gluten, pero se hace de manera muy directa porque tanto un comprador público como privado tienen mucha dificultad en acceder a la materia prima de la fuente.

Un molino en cualquier país del mundo tiene el privilegio, cuando es producción local, de acceder a dicha producción. Ahora, en muchos otros países del mundo no sucede lo mismo, y en estos países, que por una cuestión de distancia necesitan comprar trigo, para que el negocio sea redondo necesitan mínimamente comprar un barco, es decir 30mil toneladas.

Y como estamos hablando de 30mil toneladas ese país necesita rápidamente un análisis o una cierta facilidad comercial que le permita lo más rápido posible tener una conversación con suvendedor. Entonces, lo que sucede lamentablemente es que lo único que se hace es pedir proteínas porque lo más rápido para hacer. Esto es lo que mucho llamamos como la “dictadura de la proteína”, es decir, pedimos proteína y punto.

Hoy les estamos vendiendo a países como Tanzania, Kenia y países de África del Este que piden 11, 11,5% base húmeda de proteína, y a países que piden 9,5%. Ese espectro, de 9 y 11,5%, está diferenciado en el mercado internacional.

Todo depende mucho de los competidores que tenemos en el mercado.

El trigo cámara ruso hoy es de base húmeda 11%. O sea, estamos compitiendo con un vendedor que está ofreciendo al mundo un trigo cámara de base húmeda 11 que no lo prima el mercado mundial. Obviamente, sucede este año, cuando tenés una calidad de producción muy fuerte, como sucede con Rusia, se puede exportar la misma cantidad que el año pasado. Pero que pasa, ya les está quedando muy poco trigo del famoso 11 base húmeda, entonces, ahora está subiendo el valor del trigo ruso por una cuestión inflacionaria, de cantidad y también de calidad. Es decir, se están pagando valores muy importantes por ese tipo de calidad.

Hoy estamos discutiendo el tema del grado 3, entonces la pregunta que tenemos que hacernos es ¿qué política y qué tipo de calidad necesitamos? y cómo podemos lograr que esa señal de precios se pueda trasladar para que se pueda lograr en el tiempo.

Nos damos cuenta que hoy tenemos casi 20millones de toneladas de producción y vemos que ese trigo se vende. Pero esto no es magia, surge también porque tenemos un mercado internacional que existe. Terminar con 2,1 o 2,5 millones de exportación en enero, como va suceder este año, es un record absoluto.

Hoy hay destinos que están en Asia en donde Argentina está reemplazando a Australia con trigos de 10,5 u 11% de base húmeda de proteína. Ahora, la calidad no se puede pagar un año sí y otro no.

Entonces, hay que trabajar a nivel de cadenas, y en ese sentido tiene que haber una transmisión y señales de mercado estructurales para que se pueda trasladar y transmitir este tipo de mensajes sobre lo que respecta a la calidad que, insisto, creo que lo tenemos a nivel local, pero no a nivel internacional.

El principal exportador del mundo ya está pensando en calidad no en cantidad, entonces creo que tenemos que discutir qué tipo de producto le quiere producir y ofrecer Argentina al mundo.,

(*) Ing Leandro Pierbatisti - asesor privado (ex Acopiadores)

Para Mañanas de Campo