× Inicio Agro Clima Hacienda Eventos Opinión Radio Agenda de Remates
Neumonías en verano
08.03.2019 | 08:23

El Complejo Respiratorio Bovino (CRB), conocido también como neumonía, es una de las enfermedades más frecuentes y de mayor impacto económico en la ganadería bovina mundial. En Argentina, es la principal causa de muerte en los engordes de hacienda a corral. La denominación se debe a que es una suma de factores estresantes la que predispone al bovino a una infección respiratoria. Entre los factores de origen animal, hay que tener en cuenta la inmunidad, la edad, el estado nutricional, la deshidratación, la parasitosis, el estrés por el transporte, aspectos de manejo como arreos, encierres y carga (hacinamiento), el estrés del destete, cambios en la dieta y la acidosis. Entre los ambientales, sobresalen las condiciones climáticas adversas, el aumento de amplitud térmica, frío o calor, humedad y lluvias.

Martín Schang, médico veterinario y representante técnico de Boehringer Ingelheim, afirmó que “durante todo el verano, hemos visto casos de animales con neumonías en campos de cría de distintas localidades de Buenos Aires, siendo los más recientes en Pehuajó y Lincoln. También diagnosticamos la enfermedad en tambos, inclusive con mortandad de terneros a la salida de la guachera”. Y agregó: “Es clave que los productores sigan un correcto plan sanitario para prevenir este tipo de inconvenientes sanitarios en sus explotaciones, o bien que apliquen productos de calidad a la hora del tratamiento”.

Por otro lado, el médico veterinario Augusto Daffner también informó sobre casos de neumonías en bovinos jóvenes al ingreso de feedlots en la provincia de Santa Fe en los últimos días. Según Daffner, “la amplitud térmica, sumada a las condiciones climáticas adversas de los últimos meses, elevan el nivel de estrés y facilitan el rápido contagio de la enfermedad”. Además, advirtió: “En animales jóvenes, con síntomas como lagrimeo, moco y tos, son altísimas las probabilidades de que lo que se está desarrollando sea la enfermedad”.

Neumonías en el verano

Luis Fazzio es especialista en la materia y docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de La Plata, y explica que los casos de neumonía se presentan durante todo el año, y no solamente en el invierno: “Las bacterias productoras de CRB son habitantes normales de la orofaringe del bovino (aparato respiratorio superior), que bajo factores estresantes para el animal, o debido a la acción de virus que modifican los mecanismos de defensa, pueden descender al pulmón y ejercer su acción patógena”. Según Fazzio, “los síntomas que debemos observar en meses de verano son iguales a los de cualquier neumonía, pero su diagnóstico es más difícil porque los signos clínicos se pueden confundir con los de un animal agitado por calor”. Además, explicó que cuando la temperatura ambiente supera los 30 a 32 grados, es común que la temperatura corporal rectal (parámetro útil en el diagnóstico de la enfermedad) se encuentre por encima del valor considerado normal.

Prevención y control

Es fundamental minimizar los factores estresantes que favorecen el desarrollo de las neumonías a campo. Según Fazzio, “el reconocimiento temprano de la afección y el tratamiento precoz con antimicrobianos, ya sea en forma terapéutica o metafiláctica, permitirá controlar la difusión de la enfermedad”. En esto, el rol de los veterinarios es fundamental.

En este sentido, Arturo Almada, del departamento técnico de Boehringer Ingelheim, dejó en claro que estos tratamientos deben llevarse adelante luego de un correcto análisis de la situación que tenga en cuenta edad, kilómetros de transportes, estado general, origen, homogeneidad y estado sanitario del grupo de animales. “Para hacer frente a esta problemática, el laboratorio cuenta con Zactran, un producto indicado específicamente para el control y tratamiento del Complejo Respiratorio Bovino. Es una tecnología de rápida absorción, alta concentración y extensa persistencia en el tejido pulmonar, lo cual se suma a su persistente actividad contra los principales patógenos bacterianos que intervienen, llegando a los 15 días luego de la inyección”, concluyó.

Prensa Boehringer