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Se viene un Instituto de Promoción del trigo?
07.06.2019 | 07:47

En el Congreso Internacional de Trigo (TrigAR) en Córdoba , el presidente de la Bolsa de Cereales local, Juan Carlos Martínez, enfatizó que el "cambio de política" oficial para el campo generó una muy buena repuesta de los productores con excedentes exportables del cereal de entre 12 y 14 millones de toneladas en los últimos tres años. "La campaña 2019/20 ratificará esta tendencia y afianzará al país como uno de los principales mercados participantes en el comercio mundial", proyectó.

En esta línea, el analista Leandro Pierbattisti planteó que el desafío mayor de la Argentina para con el sector es que haya "políticas públicas de largo plazo que trasciendan los colores políticos". Fue el mismo reclamo que hizo el ministro de Agricultura de Córdoba, Sergio Busso.

"Hablar de largo plazo es referirse a diez años; los gobiernos pueden cambiar, lo que seguirá es el Estado que es el que debe acompañar al mercado; esa es la manera de lograr competitividad", afirmó Pierbattisti.

La segunda apuesta, según indicó en diálogo con LA NACION, es coordinar a la cadena triguera, que los productores reciban información.

"Vamos a producir más de 20 millones de toneladas, lo que implica un saldo exportable muy importante. Vamos a tener que pensar en organizarnos comercialmente, en crear, por ejemplo, un instituto de promoción como tienen otros países. No se trata de enseñarles a vender a las empresas, hay algunas que hace un siglo que trabajan, sino de ayudarlas a encontrar nuevos destinos", remarcó.

Según el especialista, con Brasil -que continúa siendo el principal cliente de trigo y harina de la Argentina con entre 40% y 45% de las exportaciones- hay que priorizar una "muy buena relación comercial; hay que conservarla; las autoridades de los dos países deben embarcarse en apostar por el Mercosur incluyendo a Uruguay y Paraguay. Ese mercado en sus orígenes fue visionario y no hay que malgastarlo".

Insistió en las políticas de Estado. "Independientemente del contexto político y de las medidas coyunturales no debemos olvidarnos de la construcción del mercado común", remarcó.

Indonesia, que este año desplazó a Argelia como segundo destino del trigo argentino, es para Pierbattisti una oportunidad que hay que "consolidar". El salto de la demanda se explica por una razón coyuntural que es que Australia en la campaña 2018/19 tuvo uno de los peores saldos exportables de la última década por una sequía. El otro factor es de largo plazo. Allí el consumo de harina de trigo creció cinco kilos en cinco años y aunque sigue siendo muy bajo (25 kilos por habitantes por año versus los 80 de la Argentina) se espera que continúe esa tendencia por el incremento demográfico del país.

"Cada vez consumen más productos panificados, cada vez compran más harina y la Argentina se insertó con un trigo panadero de buena calidad, de 12,5 base seca y pudo reemplazar en parte a Australia. Hay que seguir ese camino", graficó y apuntó que en Cuba, aunque con diferencias, se vive un proceso similar que la industria molinera local podría aprovechar.

Por: Gabriela Origlia

Para La Nación