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Faena: ¿Comenzó a achicarse la oferta de vacas?
03.10.2019 | 07:21

De acuerdo a los datos oficiales dados a conocer en la última semana, la faena total de bovinos durante el mes de agosto ascendió a 1.179.602 cabezas, lo que marca un retroceso del 6,8% respecto del nivel alcanzado en julio. Esta caída está reflejando gran parte de aquella restricción temporal de oferta que se generó hacia finales de mes, producto de la incertidumbre que vivieron los mercados tras las últimas elecciones primarias.

Sin embargo, si observamos la evolución de la actividad en lo que va del año, el nivel de faena tuvo un comportamiento relativamente estable, fluctuando en torno de las 1.100 mil cabezas mensuales, con un pico en julio de 1.266 mil animales faenados. En el acumulado de los primeros ocho meses de 2019, la faena total alcanzó 8.9 millones de cabezas, prácticamente sin variación (-0,6%) respecto a lo registrado en igual período de 2018.

Ahora bien, ¿cómo se integra esta faena? Sin contar aún con datos finales por categoría, tomamos la participación que muestran las cifras provisorias informadas por la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario (DNCCA) al mes de agosto de 2019. De acuerdo a estas cifras, la participación de hembras ha vuelto a retroceder. Tras superar en abril-mayo el 52% de la faena, agosto marca por tercer mes consecutivo una leve retracción ubicándose en el 47% actual.

Dentro de las hembras, la faena de vacas en particular viene retrocediendo a un ritmo sostenido en los últimos tres meses, a pesar de que aún sigue siendo alta. De acuerdo a las cifras que se desprenden de los registros de la DNCCA, la faena de vacas durante agosto representó el 18,9% del total tras retroceder 2,5 puntos respecto del mes previo y volver a los niveles registrados en enero luego de haber marcado un pico del 24,1% en el mes de mayo. Si bien es cierto que estamos ingresando al período de baja en la estacionalidad, medido contra igual mes del año pasado, el total de vacas faenadas igualmente muestra una retracción del 13% interanual.

La contracara de esta caída es que se están matando más vaquillonas. Si observamos la serie analizada en el gráfico, en general el comportamiento de ambas categoría suele mostrar movimientos compensatorios, es decir que ante una caída en la oferta de vacas con destino a faena, se produce un incremento en la faena de categorías menores (vaquillona, ternera) y viceversa.

Durante agosto, la faena de vaquillonas aportó el 28,2% del total registrando un aumento interanual del 5,4% en participación. Sin embargo, medido en términos absolutos, el incremento interanual asciende al 23% en agosto, con más de 330.000 vaquillonas faenadas. La lectura positiva de esta aceleración que se viene dando en la faena es que posiblemente estemos viendo el ingreso de todas aquellas terneras que, se supone, ingresaron a recrías luego de la zafra y ahora están siendo vendidas una vez recrías y con mayores pesos.

De algún modo esta mayor oferta de vaquillonas viene a compensar el bache que sigue habiendo en categorías novillos y novillitos pesados para abastecer la exportación.

Si bien la faena de machos en general se ha estado recuperando, aún resta camino. La faena de novillitos en particular es la que mayor recuperación ha exhibido. Durante el mes agosto, su participación ascendió al 41% de la faena total comparado con el 33% de agosto pasado. En términos absolutos, actualmente se faenan mensualmente más de 480.000 cabezas, 100.000 más que igual fecha de un año atrás. Sin embargo, esas mismas cabezas de diferencia, son las que siguen sin aparecer como novillos. Durante agosto se faenaron cerca de 110.000 novillos, lo que representa una caída interanual del 57% contra los 250.000 de agosto pasado.

Esta menor faena de vacas, parcialmente compensada por categorías más livianas, se ha estado reflejando en menores pesos medios de faena. En lo que va del año, el peso promedio de la res asciende a 225 kg a gancho contra 228 kg promedio durante igual período de 2018. Es decir, por cada animal faenado este año hemos estado rescindiendo 3kg, que llevados a los casi 9 millones de cabezas faenadas de enero a agosto, arrojaría cerca de 27 mil toneladas de res con hueso, prácticamente lo que en promedio ha estado llevando china por mes, en lo que va del año

Es precisamente en China en quien pensamos cuando analizamos este posible agotamiento de la vaca. La pregunta que cabe realizar es qué sucederá entonces con esta demanda, ¿podrá China reemplazar los cortes que actualmente estaba llevando por otros de mayor valor? La respuesta probablemente será afirmativa siendo que ya viene incrementando el valor de sus importaciones. Recordemos que durante el mes de julio, último dato oficial conocido, el valor de las compras chinas ascendió a 4.382 usd/tn mostrando una mejora del 16% respecto de julio 2018. Todo lleva a indicar que durante el mes de agosto, los embarques a China mantuvieron esa tendencia y que la misma se sostendrá en tanto el gigante asiático no logre apagar el incendio interno que se ha suscitado en tono a esta famosa peste porcina africana.

Meses atrás comentábamos que la mejora en el precio de la hacienda recién comenzaría a verse una vez que la oferta de vacas comience a secarse y la demanda china deba direccionarse hacia otras categorías. Este punto, parece comenzar a vislumbrase por lo que, tarde o temprano, más allá del contrapeso que genera el consumo, la presión de la exportación deberá producir una recomposición real de los precios de la hacienda.

Fuente: Rosgan | BCR