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Sin políticas: la ganadería y los problemas de siempre
11.02.2020 | 07:24

Los empresarios y trabajadores del sector ganadero que nos esforzamos diariamente para pagar impuestos y mantener el (siempre hambriento) sistema estatal en funcionamiento, somos espectadores de una película que, si bien cambia de actores de vez en cuando, tiene siempre el mismo argumento: falta de políticas agropecuarias de largo plazo, ahogo fiscal y aumentos constantes en los costos de producción.

Aparecen a veces algunas variantes circunstanciales para evitar que el público se aburra: últimamente, por ejemplo, se abrió el misterio de la posibilidad de que muchos proveedores de hacienda con destino a cuota Hilton pasen a ser ex proveedores.

En el elenco de reparto están siempre las gremiales agropecuarias, que hacen gala de la carencia de ideas originales y, cuando esgrimen una, suele ir en contra del interés común, como es el caso de la segmentación de los derechos de exportación, política que valida la aplicación de un instrumento que se hartó de demostrar su poder dañino en reiteradas oportunidades.

La “Mesa de las Carnes” va camino a ser un recuerdo luego de que representantes de los frigoríficos consumeros compitieran (infructuosamente) con los exportadores para ver quién sería la nueva vedette de ese ámbito fallido.

Observamos lo que sucede en otras naciones cárnicas exportadoras con la ñata contra el vidrio y no podemos dejar de preguntarnos: ¿Por qué no hay contratos para asegurar calidad y cantidad de carne?  ¿Por qué la industria argentina no derrama la renta hacia los demás eslabones, algo que sucede en otros países, incluso vecinos? ¿Por qué la exportación es sólo episódica y no una política de Estado? ¿Por qué se festejó el hecho de concentrar por demás las ventas externas en el mercado “más fácil”, descuidando al resto o no promoviendo nuevas alternativas comerciales? ¿Por qué nunca se termina con la informalidad pese a contar con todos los instrumentos para poder hacerlo? ¿Por qué no se habilita la faena en origen o mataderos, cuidando la formalidad y bromatología? ¿Por qué se protege la “capacidad instalada” de los frigoríficos? ¿Por qué el abigeato no es considerado un delito y tenemos que aceptarlo como parte de la cotidianeidad?

La participación de faenas de hembras sigue en niveles elevados (46,6% en enero pasado según el último informe de Ciccra), lo que indica que una proporción considerable de vientres no irán a reponer el plantel de cría de algún rodeo. ¿Podremos comenzar a hablar del hecho de que venimos transitando una fase contractiva en la actividad ganadera por falta de un marco de previsibilidad o se querrá seguir maquillando la situación diciendo que se trata de vacas que se faenaron por problemas de fertilidad, infantilismo, poliquistosis, o bien que se trataba de vacas viejas almacenadas en el campo para la ocasión?

En el mercado interno –donde reside el principal cliente del sector ganadero argentino– la situación sigue siendo muy delicada, con un consumidor al que cada vez le cuesta (y le va a costar más aun)  acceder a la carne bovina debido a la pérdida de poder adquisitivo del salario.

En lo que respecta al mercado externo, si bien sigue siendo sólida la dinámica exportadora, la actividad está comprometida por los problemas derivados de haber puesto la mayor parte de los huevos en una sola canasta, dado que China, luego de aplicar un ajuste brutal a los precios de importación de cortes bovinos, presenta serias complicaciones en el ámbito logístico por la expansión de una nueva cepa del coronavirus.

Además, luego de la liquidación de hembras realizada en 2019, este año –¡sorpresa!– faltarán al menos unos 300.000 terneros. Las complicaciones financieras tampoco ayudaron a que haya en el presente un mayor número de novillos pesados.

¿Cuándo llegará el momento de sacarse la careta para hablar sin vueltas de los problemas que tenemos, los cuales, bien encarados, podrían transformarse en oportunidades? El día que eso ocurra, seguramente van a comenzar a producirse cambios. Y si no pasa, bueno, siempre podrán seguir consumiendo noticias optimistas que aseguren que nos vamos boom para arriba.

Virginia Buyatti Giovanovich. C.P.N. Empresaria ganadera del norte de Santa Fe

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